Nuestro kiosko "Lo de Willy" está en Benidorm, un pueblo de 70.000 habitantes censados (2008), de los cuales el 30% son extranjeros y otro tanto son españoles venidos de otras provincias.
Cuando nosotros llegamos a Benidorm, luego de un recorrido de 2000km en coche por tierras españolas que ya les contaré en otra oportunidad, buscando "nuestro lugar", decidimos que nuestro lugar estaba aquí y 7 años después puedo decir que no nos equivocamos.
Pero de lo que quería hablarles hoy es de la diversidad, la mezcla, la multiculturalidad que se vive en Benidorm y que nosotros vivimos a diario en el kiosko.
Es muy gratificante ver que personas de tan distintos lugares y culturas coinciden en nuestra tienda. Esto me obliga a pensar cuál es el punto que tienen en común.
Para que tengan una idea tenemos clientes habituales, los de todos los días, de España, Argentina, Colombia, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Brasil, Cuba, Francia, Italia, Inglaterra, Rumania, Bulgaria, Rusia, China, Marruecos, India, Siria y algunos otros que me estaré olvidando.
En verano podemos sumar además a los de Noruega, Alemania, Holanda, Bélgica, ....
Esto me parece genial. Las enseñanzas que uno puede tener tan solo por la convivencia con tanta gente 'diferente' pueden ser muchas y muy valiosas, tanto para los adultos como para los niños, que comparten escuela entre todos.
Ver cada día como todas estas personas entran en la tienda a comprar 'su' golosina, nos hace dar cuenta cuán iguales que somos. A todos nos gustan los caramelos, a todos nos gusta el chocolate y a todos nos gusta que nuestros hijos se sientan felices al elegir su golosina.
En Benidorm es difícil sentirse mal en el sentido de la adaptación al lugar, porque 'nadie' es de aquí, entonces nadie te hace sentir mal, al contrario, como fue un pueblo pequeño de pescadores, que luego gracias al turismo creció enormemente, creo que se sienten agradecidos para con los extranjeros, tanto con los turistas como con los inmigrantes que vinimos a trabajar.
Desde luego que nosotros también nos adaptamos perfectamente desde el primer día y el kiosko Lo de Willy es famoso en Benidorm. Por eso también me gustaría agradecer a todos los que ya estaban aquí cuando nosotros llegamos y que nos recibieron con los brazos abiertos, así como seguimos haciendo nosotros con los nuevos que van llegando.
Te esperamos, si estás cerca en el kiosko, y si no en nuestra tienda virtual
Saludos
miércoles, 28 de enero de 2009
viernes, 16 de enero de 2009
Sorteos Mensuales en Lo de Willy
Hola amigos, este año hemos empezado con todo!
Tenemos Premios para nuestros clientes, como agradecimiento por estos 7 años de fidelidad.
La operativa es muy sencilla: por cada compra superior a 7 euros, les regalamos un número (del 00 al 99). El ganador del premio será el que tenga el número coincidente con el número ganador del sorteo de la ONCE del último día de cada mes.
Por ejemplo, para empezar el premio de Enero es un juego de 4 piezas para horno Arcuisine, fabricadas en vidrio de alta resistencia y aptas para horno y microondas. Luego seguiremos con chaquetas, aspiradoras, hornitos, licuadoras, etc, etc. Un sorteo para cada mes del año.
Esperamos que les guste esta iniciativa. Ya publicaremos a fin de cada mes el nombre del ganador y su foto (con su permiso).
Saludos y hasta la próxima!
Tenemos Premios para nuestros clientes, como agradecimiento por estos 7 años de fidelidad.
La operativa es muy sencilla: por cada compra superior a 7 euros, les regalamos un número (del 00 al 99). El ganador del premio será el que tenga el número coincidente con el número ganador del sorteo de la ONCE del último día de cada mes.
Por ejemplo, para empezar el premio de Enero es un juego de 4 piezas para horno Arcuisine, fabricadas en vidrio de alta resistencia y aptas para horno y microondas. Luego seguiremos con chaquetas, aspiradoras, hornitos, licuadoras, etc, etc. Un sorteo para cada mes del año.
Esperamos que les guste esta iniciativa. Ya publicaremos a fin de cada mes el nombre del ganador y su foto (con su permiso).
Saludos y hasta la próxima!
viernes, 9 de enero de 2009
Motivos para irse o para quedarse
De un tiempo a esta parte, diría yo, desde hace 1 año aproximadamente, estoy escuchando y charlando con amigos que deciden volver a vivir a Argentina.
Según los que yo conozco, que son muchos, debido a nuestro negocio de productos argentinos, puedo comentar varios casos de familias enteras inclusive, que decidieron que ya estaba bien, que ya fue suficiente, que habían ahorrado dinero, que ya habían cumplido su objetivo para el cual habían venido, que extrañaban muchísimo, que no podían terminar de adaptarse al lugar, que no les convence la gente, que quieren que sus hijos estén con los abuelos, etc, etc.
Ahora bien, conozco al menos 3 de estas familias, que fueron, cumplieron parte de los planes que tenían en mente, vivieron entre 6 meses y un año allá, y .... volvieron a España.
Qué pasó?
Muchas cosas. Desde que los amigos ya no eran los mismos, el lugar había cambiado, las condiciones prometidas no eran tan así, los asaltaron en los negocios que pusieron, o simplemente que ellos ya no eran igual que antes y ya no funcionaban igual que antes. Y se volvieron.
Mi opinión (subjetiva por supuesto) respecto a este tipo de historias es que no se puede juzgar a nadie, que no podemos decir que tendrían que haberlo pensado antes, que ...pobres los chicos.. que van de acá para allá, que ...
Creo que son experiencias de vida que tuvieron que pasarlas o que necesitaron pasarlas para salir quizás más fortalecidos, para aprender a los golpes y para que la próxima sea mejor.
Conocés experiencias similares, vos que pensás? Te pasó a vos o a algún familiar cercano
Según los que yo conozco, que son muchos, debido a nuestro negocio de productos argentinos, puedo comentar varios casos de familias enteras inclusive, que decidieron que ya estaba bien, que ya fue suficiente, que habían ahorrado dinero, que ya habían cumplido su objetivo para el cual habían venido, que extrañaban muchísimo, que no podían terminar de adaptarse al lugar, que no les convence la gente, que quieren que sus hijos estén con los abuelos, etc, etc.
Ahora bien, conozco al menos 3 de estas familias, que fueron, cumplieron parte de los planes que tenían en mente, vivieron entre 6 meses y un año allá, y .... volvieron a España.
Qué pasó?
Muchas cosas. Desde que los amigos ya no eran los mismos, el lugar había cambiado, las condiciones prometidas no eran tan así, los asaltaron en los negocios que pusieron, o simplemente que ellos ya no eran igual que antes y ya no funcionaban igual que antes. Y se volvieron.
Mi opinión (subjetiva por supuesto) respecto a este tipo de historias es que no se puede juzgar a nadie, que no podemos decir que tendrían que haberlo pensado antes, que ...pobres los chicos.. que van de acá para allá, que ...
Creo que son experiencias de vida que tuvieron que pasarlas o que necesitaron pasarlas para salir quizás más fortalecidos, para aprender a los golpes y para que la próxima sea mejor.
Conocés experiencias similares, vos que pensás? Te pasó a vos o a algún familiar cercano
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jueves, 8 de enero de 2009
¿Cómo nos relacionamos con nuestros compatriotas?
Hace 7 años, cuando llegamos a España y abrimos nuestro kiosco, empezamos a recibir visitas de argentinos que vivían en el mismo pueblo.
Al principio, expresábamos una alegría enorme cuando al entrar alguien nos decía Hola, y por el tono de su voz, nos dábamos cuenta que era "de los nuestros".
Allí empezábamos a hablar de dónde sos? hace cuánto que viniste? estás sólo o con tu familia? etc, etc. Y también nos encantaba compartir nuestra historia.
Poco tiempo después, unos 6 meses diría yo, nuestro kiosco ya se había convertido en una especie de "consulado argentino en Benidorm", donde Willy (mi marido) era el anfitrión y allí se resolvían temas como dónde hacer tal o cual trámite, cuáles eran las últimas novedades en materia de extranjería, quien alquilaba un piso o una habitación para compartir, quien vendía un coche barato, quien buscaba y quien ofrecía laburo o cosas tan insólitas como dónde podíamos conseguir un secador para el piso, porque yo con la fregona...
Esto duró casi 1 año más. Después, paró un poco la afluencia de argentinos a España..., cada uno estaba intentando sobrevivir..., ya muchos habían armado su grupo de amigos... y muchas cosas más.
Más adelante llegó una época en la que cuando entraba un nuevo argentino al kiosco y notábamos su tono de voz... no decíamos nada. Como tratando de pasar desapercibidos, como que se transformó en algo tan normal que ya no valía la pena expresar nuestras emociones cada día, como que ... no sé.
Entonces el tema que me interesaría que charlemos es ese. Qué pasa con las relaciones con nuestros compatriotas?
Es obligado que nos alegremos por ver a otro argentino? Somos tan egoístas que no nos importa nada del otro? Estamos "adaptados" al nuevo país y nos olvidamos de nuestras costumbres? Nos encanta vernos y charlar con cualquier argentino que nos cruzamos en la calle?
Vos como lo vivís?
Al principio, expresábamos una alegría enorme cuando al entrar alguien nos decía Hola, y por el tono de su voz, nos dábamos cuenta que era "de los nuestros".
Allí empezábamos a hablar de dónde sos? hace cuánto que viniste? estás sólo o con tu familia? etc, etc. Y también nos encantaba compartir nuestra historia.
Poco tiempo después, unos 6 meses diría yo, nuestro kiosco ya se había convertido en una especie de "consulado argentino en Benidorm", donde Willy (mi marido) era el anfitrión y allí se resolvían temas como dónde hacer tal o cual trámite, cuáles eran las últimas novedades en materia de extranjería, quien alquilaba un piso o una habitación para compartir, quien vendía un coche barato, quien buscaba y quien ofrecía laburo o cosas tan insólitas como dónde podíamos conseguir un secador para el piso, porque yo con la fregona...
Esto duró casi 1 año más. Después, paró un poco la afluencia de argentinos a España..., cada uno estaba intentando sobrevivir..., ya muchos habían armado su grupo de amigos... y muchas cosas más.
Más adelante llegó una época en la que cuando entraba un nuevo argentino al kiosco y notábamos su tono de voz... no decíamos nada. Como tratando de pasar desapercibidos, como que se transformó en algo tan normal que ya no valía la pena expresar nuestras emociones cada día, como que ... no sé.
Entonces el tema que me interesaría que charlemos es ese. Qué pasa con las relaciones con nuestros compatriotas?
Es obligado que nos alegremos por ver a otro argentino? Somos tan egoístas que no nos importa nada del otro? Estamos "adaptados" al nuevo país y nos olvidamos de nuestras costumbres? Nos encanta vernos y charlar con cualquier argentino que nos cruzamos en la calle?
Vos como lo vivís?
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